Que onda banda como estan?
Mis queridísimos y sufridos SPEDians, se viene la Jornada 2 del Apertura y el calendario nos pone enfrente a esos gatitos universitarios que siempre vienen a correr al Nemesio como si no hubiera un mañana… antes de que se les acabe el oxígeno y empiecen a pedir suero a domicilio. Así es, recibimos a los Pumas de la U.N.A.M.
A ver, seamos claros. Este partido en el papel, en nuestra casa, con nuestra gente y a nuestra altitud, es de trámite. PERO. Y es un pero del tamaño del Nevado de Toluca. Ya sabemos cómo se las gasta nuestro equipo a veces. Nos encanta complicarnos la existencia.
El Turco Mohamed tiene una tarea muy específica este miércoles: matar o morir desde el minuto uno. No quiero ver al equipo especulando, ni esperando a ver qué proponen ellos. ¡No van a proponer nada más que correr y meter la pierna! Pumas es un equipo de ímpetu, de “garra”, que es la forma bonita de decir que corren mucho y a veces sin mucho sentido táctico.
Las claves son sencillas, pero ejecutarlas es lo complicado:
1. **ASFIXIA TOTAL:** Los primeros 25 minutos tenemos que morderlos en su propia área. Presión alta, no dejarlos salir, que cada despeje de su portero sea un grito de auxilio. Si para el minuto 30 no están con la lengua de fuera, algo estamos haciendo mal.
2. **PACIENCIA CON EL BALÓN:** Una vez que los cansemos, hay que tener la pelota. Moverla de lado a lado, encontrar los espacios que su desorden defensivo siempre deja. Necesitamos que nuestros mediocampistas tengan un día lúcido y no se contagien del ritmo frenético de ellos.
3. **CONTUNDENCIA, POR EL AMOR DE DIOS:** ¿Cuántas veces hemos visto este partido? Toluca genera 15 ocasiones, falla 14, y en un contragolpe o un tiro de esquina aislado, ¡PUM! Gol de ellos. Nuestros demonios de arriba necesitan salir con el cuchillo entre los dientes. La que tengan, a guardar. Cero perdones.
Este es el segundo escalón en nuestro camino hacia la ansiada, anhelada y ya muy necesaria estrella número 13. No podemos darnos el lujo de regalar puntos en casa, y menos contra un rival que, con todo respeto, vive más de su historia que de su presente futbolístico.
Es una prueba de carácter para el plantel del Turco. Demostrar que el Infierno pesará de verdad esta temporada y que aquí mandamos nosotros. Espero ver al Nemesio Diez hasta las lámparas, haciendo sentir a los universitarios que vinieron a jugar al mismísimo Averno.
¡Vamos con todo, carajo! Que se sienta el peso de la camiseta y la localía.
les mando besos, abrazos y arrimones a todas todes y todos