¿Qué onda banda, cómo están?
Venimos de pasearnos en Guadalajara y de pintarle la cara a las Chivas con una autoridad que asusta. Un 0-2 contundente que demuestra que este equipo está para cosas grandes. Y ahora, volvemos a casa. Volvemos a nuestro templo, al Estadio Nemesio Diez, y toca recibir a los gatitos de la UNAM.
Seamos claros: este partido es un trámite que hay que cumplir con seriedad. El proyecto del Turco Mohamed es una aplanadora y no puede permitirse distracciones. La presión alta, la recuperación inmediata tras pérdida y la verticalidad son nuestras armas. Tácticamente, somos infinitamente superiores. Mientras ellos corren, nosotros jugamos.
Con la dinamita que tenemos arriba con Alexis Vega, la magia de Helinho y la contundencia de un tipo como Paulinho, su defensa va a sufrir desde el minuto uno. En el medio, la jerarquía de Érick Gutiérrez y la llegada de Víctor Guzmán nos dan un control absoluto. Somos un equipo hecho y derecho, un plantel diseñado para ser campeón, no para competir.
No me malentiendan, Pumas siempre es un rival molesto, pero su fútbol no tiene la jerarquía para plantarse en el Infierno y salir vivo. Nosotros somos el reciente BICAMPEÓN, tenemos 12 estrellas en el escudo y la ansiada 13 es una obsesión. Cada partido en casa es una final y una obligación. Hay que ganar, golear y gustar. Que se enteren de una vez por todas que el Diablo anda suelto y quiere recuperar su corona.
Les mando besos, abrazos y arrimones a todas, todes y todos.